El deterioro de la piel se hace evidente con el paso de los años debido al envejecimiento y a diversos factores externos, como la exposición solar, las bajas temperaturas y la polución ambiental. La dermis pierde grosor, produce menos componentes estructurales (colágeno) y, en general, sus propiedades biomecánicas (firmeza y elasticidad) se dañan. A nivel facial, la piel expresa estos cambios internos con la aparición de arrugas y flacidez, hecho que además se agrava por la acción de la gravedad terrestre, que ejerce una fuerza constante hacia abajo, desdibujando el óvalo facial.

Pero en la actualidad, además, se debe sumar un nuevo agente externo sigiloso que ataca nuestra piel en la vida diaria: el impacto de las luces LED que emiten los dispositivos electrónicos como celulares, tablets y computadores, los cuales “dañan la maquinaria energética de las células de la piel, debilita su movilidad y propiedades de comunicación celular”

La luz visible artificial (AVL) está en todas partes en nuestra vida moderna, y el uso diario de dispositivos electrónicos conduce a una mayor exposición a fuentes de LED que emiten en longitudes de onda de luz visible, lo que provoca un estrés ambiental adicional en las células de la piel. Los órganos encargados de la producción de energía en las células se dividen y disminuyen la obtención de energía celular, aumentando la fatiga celular. Las células principales son menos capaces de producir los componentes proteínicos que el tejido humano necesita para interactuar con su entorno, lo que dificulta el proceso de remodelación de la piel y provoca que su vitalidad se reduzca”.

 “los efectos de la exposición a las pantallas en los ojos o la calidad del sueño están bien documentada hoy en día, pero el impacto en la piel se entiende mucho menos. Ante esta situación, es de suma importancia en la vida moderna abordar esta cuestión, para proporcionar a la industria del cuidado personal una respuesta científica y comprender el efecto de la luz visible artificial en la piel”.

Hay estudios de los efectos de esta luz visible o luz azul, propicia la aparición de arrugas, manchas, deshidratación e incluso afecta la visión.

La luz visible o luz azul aumenta la cantidad de pigmento en la piel y su inflamación. También incrementa la cantidad de radicales libres en la piel dañándola y promoviendo el envejecimiento.

La luz visible es más compleja de lo que las personas imaginan, ya que no hay conciencia del uso de los celulares y cada vez más niños y adolescentes presentan irritación en la piel que puede transformarse en una rosácea. Ya que daño progresivo llevando a la piel a un estado de sensibilidad y perdida de su protección natural.

Para contrarrestar estos efectos adversos, se debe conseguir recuperar y/o mantener el buen estado de los principales elementos estructurales de la piel (unión dermo-epidérmica, cohesión epidérmica y matriz extracelular dérmica), que son los que le confieren firmeza y resistencia, y en este sentido, es importante utilizar cosméticos con que contengan activos que protegen de este tipo de luz y que dan una hidratación y calmante para la piel, Bodynew una línea específica para este tipo de problema.

Las principales medidas y precauciones que se pueden tomar, se orientan a “utilizar productos que cumplan principalmente las funciones de limpieza, hidratación y protección.  Los mejores productos hidratantes son aquellos que dejan una finísima película protectora sobre la epidermis y tengan en su formulación productos humectantes para prolongar el tiempo de contacto del producto con la misma”.

SHIELD CELL, Un escudo para los daños ocasionados por los contaminantes y el stress con DRAGON’S BLOOD, EnergeNius™ y Pre- bióticos. Para pieles estresadas y con tendencia A rosácea u atópica; Reduce la inflamación y el enrojecimiento de la piel debidos al estrés; Mejora los niveles de hidratación; Unifica el tono; La piel recupera su luminosidad, Mejora la tonicidad vascular. también  contribuye  al proceso  de  cicatrización  de  la  piel estimulando  los  genes  involucrados  en  la estructura  y  cicatrización  de  la  epidermis. Nuestro estilo de vida actual provoca cansancio físico y sicológico. El estrés es una respuesta del cuerpo para protegernos sobre una actividad que nos haga sentir molestos o amenazados. El estrés se puede convertir en crónico, afectar a nuestro organismo a nuestra piel y causar: rojeces, sequedad perdida de tono rosácea.

DRAGON’S BLOOD, ECOCERT - COSMOS Regenerador de la piel. Cicatrizante. También es  conocido  como  Sangre de  Drago,  Sangre  de  Grado,  Pucure,  Chojilla,  Rucurana o Shamborico. Epigenética  y envejecimiento: un nuevo jugador en el cuidado de la piel Dragon's Blood es un ingrediente con actividad epigenética  natural  que  puede  regular  la expresión  de  los  microARNs  implicados  en  los procesos  de envejecimiento. También regula la expresión de los genes involucrados en: Defensa celular: Anti-polución; Regeneración de la piel; Actividades antioxidantes y anti-inflamatorias; Actividades inmuno-moduladoras Existen agresores sigilosos contaminación fisca y digital.  SHELD CELL con su activo EnergeNius™ ayuda a los fibroblastos a combatir los efectos nocivos de la luz visible artificial (RGB-roja, verde y azul), relanzando el dinamismo de las células de la piel. Función mitocondrial protegida. Con un extracto de jugo de Yacón (Polymnia sonchifolia), rico en fructo-oligosacáridos (FOS). Los FOS actúan como prebióticos: alimento para las bacterias que viven en nuestra piel y que promueven y mejoran su salud. Los prebióticos han demostrado mejorar los mecanismos naturales de defensa de la piel, promoviendo la reducción de posibles infecciones cutáneas y estados inflamatorios, y contribuyendo a la salud general de la piel, manteniendo una microbiota residente equilibrada que es uno de los requisitos para una piel sana. SHIELD CELL, ayuda en la regulación de la microbiota normal de la piel, manteniendo su microflora beneficiosa, gracias a su actividad prebiótica.